¿Quién tiene derechos de autor de una obra de cine?

“La realización de un film no es sólo una empresa de artistas.” Luis Fernando Martínez Ruiz.

En esta semana en la que celebramos en Málaga el XVIII Festival de cine, dedico mi post a la regulación de los derechos de autor de las obras cinematográficas en nuestro ordenamiento nacional.

Para ilustrar la entrada comparto como obra audiovisual con fines publicitarios, el vídeo promocional lanzado por Cruzcampo y que ha titulado “la BSO de Málaga.”, espero que os guste.

Entrando en la cuestión jurídica, destacar que el artículo 86 del Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril por el que se aprueba el Texto Refundido de nuestra actual ley de Propiedad intelectual define las obras cinematográficas y demás obras audiovisuales cómo:

Creaciones expresadas mediante una serie de imágenes asociadas, con o sin sonorización incorporada que están destinadas esencialmente a ser mostradas a través de aparatos de proyección o por cualquier otro medio de comunicación pública de la imagen y del sonido con independencia de la naturaleza de los soportes materiales de dichas obras”.

El correlativo artículo 87 identifica a quienes tienen la condición de autores de la obra audiovisual en los términos previstos en el artículo 7 de la Ley, enumerando a los siguientes:

1º. El director realizador.

2º. Los autores del argumento, la adaptación y los del guión o diálogos.

3º. Los autores de las composiciones musicales, con o sin letra, creadas especialmente para esta obra.

Como Señala la Sentencia del Tribunal Supremo de 28 de enero e 2010, las obras audiovisuales se consideran creadas en colaboración de varios autores por lo tanto, deberá atenderse al régimen específico de los derechos de autor previstos tanto en el artículo 7, como en los 85-a 94 de la LPI.

Resulta pacífico que, la lista del art. 87 constituye un “númerus clausus” , en consecuencia el productor no tiene la consideración de autor, dado que su actividad no es creativa sino económica.

No obstante, su provisión financiera es indispensable para crear la obra audiovistual, por esta razón, su calidad de artífice económico tiene como reconocimiento la presunción de cesión de los derechos de reproducción, distribución y comunicación pública así como lo de doblaje subtitulado de la obra a su favor establecida en el artículo 88 de la Ley de Propiedad Intelectual.

Como ya expresaba D. Luis Fernando Martínez Ruiz, con impecable sencillez, en su ponencia en el VII Congreso Internacional de Derecho comparado celebrado en Uppsala (Suecia) en agosto de 1966, la realización de un film no es sólo una empresa de artistas. Al Arte deben unirse la técnica y las finanzas , unas y otras en muy grandes proporciones”.

En atención a su Indiscutible relevancia en la creación audiovisual, la presunción de cesión a su favor de los derechos patrimoniales es un mecanismo de protección adecuado para que pueda rentabilizar su inversión, si bien , resulta de especial trascendencia advertir que tal previsión opera, sin perjuicio de los derechos que corresponden a los autores por el contrato de producción. Por ello será éste el instrumento que concrete la voluntad de las partes y los posibles límites en cuanto a los derechos que sean objeto de cesión, la falta de definición o inexistencia, tendrá como efecto, que se presumirán cedidos en exclusiva al productor los derechos de reproducción, distribución así como los de doblaje o subtitulado de la obra, por lo que es el documento rector de los derechos de los autores de obras audovisuales.

Beatriz Nieto

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